Estos pendientes colgantes están hechos con delicado hilo de seda y elaborados a mano en Perú. Con un peso aproximado de 2 g el par, son ultraligeros y pensados para el uso diario. Su textura sutil, silueta estilizada y colores vivos los convierten en una buena opción para boutiques o tiendas que buscan accesorios artesanales con un toque natural y étnico.